Feminismo: una lucha sin límite de tiempo

Por Eduardo Jacobo Bernal

Hay hombres que luchan un día y son buenos… pero para las mujeres la lucha no es una opción, es un estilo de vida. Esta afirmación viene como anillo al dedo para el cómic que reseñaré en esta ocasión: Tercera Caída, una antología de narrativa gráfica mexicana en la que las historias giran en torno a la lucha libre, pero que, además, tiene como valor adicional el hecho de ser completamente realizado por ilustradoras y guionistas femeninas.


El cómic como medio de comunicación estuvo muchos años cerrado a la participación de la mujer. Guionistas e ilustradoras terminaban firmando con seudónimos masculinos o haciendo la chamba tras de bambalinas. El mejor ejemplo es el personaje emblemático del feminismo: la Mujer Maravilla, creada por la tríada Elizabeth Holloway-Olive Byrne-William Marston, pero que, a la fecha, el crédito se lo lleva este último, desconociendo los aportes de ambas co-creadoras y, acaso, reconociéndolas como “musas inspiradoras”.


Los propios personajes femeninos fueros estereotipados como “doncellas en peligro” en prácticamente todos los títulos, dotándolas de cuerpos voluptuosamente imposibles y trajes morbosamente rompibles. Pero el cómic es hijo de su tiempo y, a la par de la lucha feminista, las viñetas han dado paso a nuevas narrativas; las mujeres han logrado insertarse en la industria y firmar con sus nombres las historias. Los gigantes editoriales como Marvel y DC han evolucionado y complejizado a sus personajes, han logrado introducir problemáticas sociales y han empezado a trabajar en la visibilización del importante papel de las mujeres en el mundo.


El caso mexicano es similar a lo que pasaba en Estados Unidos. Nombres como el de Yolanda Vargas Dulché, creadora de Memín Pinguín y de muchas historias famosas del título Lágrimas, risas y amor, es un referente claro de cómo la mujer ha estado presente en esta industria desde sus inicios, pero son pocos los nombres que han trascendido. Ello nos lleva de vuelta al cómic en cuestión, pues Tercera Caída es un proyecto editorial que surgió con la idea de combinar viñetas y lucha libre, y justo de ello trataron los primeros dos volúmenes (primera y segunda caída), pero rápidamente se hizo notoria la necesidad de hacer una antología que pusiera de manifiesto la participación femenina en la historieta nacional.

De ahí que se hicieran presentes grandes artistas como Idalia Candelas, Adalisa Zárate, Rocío Pérez “Momo”, Nathalie Argaez “Aujerji”, Dora Infante, Karen Espinosa “Kikinka”, Rosario Lucas y Palmira Campaña, todas demostrando su capacidad narrativa a través de la gráfica y usando como pretexto a la lucha libre para hablar del empoderamiento femenino en la sociedad mexicana.


Tercera caída es un cómic importante no sólo por su contenido en viñetas, sino por dar pie a la organización de estas y otras autoras. Ejemplo de ello es Sociedad de Tinta, colectivo de ilustradoras que han dado un paso al frente y, desde la narrativa gráfica, han levantado los puños y las plumas para ser partícipes de la lucha feminista actual, demostrando, una vez más, que las viñetas son un espacio no sólo de diversión, sino de reflexión.