Garabato divino & La última odalisca


Título: Garabato divino

Técnica: Acrílico sobre fibras de poliuretano

Medida: 30 centímetros

Año: 2021

Autor: Miguel Ángel Cid


La última odalisca | Ramón López Velarde


Mi carne pesa, y se intimida porque su peso fabuloso es la cadena estremecida de los cuerpos universales que se han unido con mi vida. Ámbar, canela, harina y nube que en mi carne al tejer sus mimos, se eslabonan con el efluvio que ata los náufragos racimos sobre las crestas del Diluvio. Mi alma pesa, y se acongoja porque su peso es el arcano sinsabor de haber conocido la Cruz y la floresta roja y el cuchillo del cirujano. Y aunque todo mi ser gravita cual un orbe vaciado en plomo, que en la sombra paró su rueda, estoy colgado en la infinita agilidad del éter, como de un hilo escuálido de seda. Gozo... Padezco... Y mi balanza vuela rauda con el beleño de las esencias del rosal: soy un harén y un hospital colgados juntos de un ensueño. Voluptuosa Melancolía: en tu talle mórbido enrosca el Placer su caligrafía y la Muerte su garabato, y en un clima de ala de mosca la Lujuria toca a rebato. Mas luego las samaritanas, que para mí estuvieron prestas y por mí dejaron sus fiestas, se irán de largo al ver mis canas, y en su alborozo, rumbo a Sión, buscarán el torrente endrino de los cabellos de Absalón. ¡Lumbre divina, en cuyas lenguas cada mañana me despierto: un día, al entreabrir los ojos, antes que muera estaré muerto! Cuando la última odalisca, ya descastado mi vergel, se fugue en pos de una nueva miel ¿qué salmodia del pecho mío será digna de suspirar a través del harén vacío? Si las victorias opulentas se han de volver impedimentas, si la eficaz y viva rosa queda superflua y estorbosa, ¡oh, Tierra ingrata, poseída a toda hora de la vida: en esa fecha de ese mal, hazme humilde como un pelele a cuya mecánica duele ser solamente un hospital!