Hot L.A. Un solo charco de sangre

Por Eduardo Jacobo Bernal

Entre abril y mayo de 1992, Los Ángeles, California, vivió uno de los momentos más tensos de su historia reciente: una serie de disturbios sacudió a la ciudad y dejó un saldo de 63 muertos, así como daños materiales por más de mil millones de dólares. La causa de estos disturbios fue un video y un veredicto: el video presentaba a cuatro policías blancos arrestando al afroamericano Rodney King, situación en la que la brutalidad policiaca se hacía patente; el veredicto del juicio por uso excesivo de la fuerza concluyó con la absolución de los cuatro policías y el desenlace fue la explosión de la tensión racial que aún hoy se vive en los Estados Unidos.


Horacio Altuna es un historietista argentino, reconocido internacionalmente por su trayectoria en el cómic con contenido social, y en esta ocasión hablaremos de su novela gráfica Hot L.A., en la que relata cuatro historias cortas en el marco de los disturbios de 1992, en los que muestra el conflicto racial desde adentro, obligándonos a mirar de frente una realidad que, a menudo, se esconde detrás de la nota roja.


La ciudad de Los Ángeles se convierte en el escenario en el que confluyen distintas culturas y razas, pero los desencuentros generados por el racismo hacen que las relaciones entre hispanos, negros, blancos y asiáticos sean violentas y explosivas, lo cual dibuja con maestría Altuna.

Las peleas entre pandillas, la falta de futuro de los jóvenes, las rencillas raciales, la incompetencia policial y la absurda idea de superioridad son algunos de los elementos que articulan esta obra. Resultando en una novela gráfica que nos brinda perspectiva, nos da la oportunidad de reconectarnos con nuestra humanidad y de recordar que la empatía es fundamental para lograr una mejor sociedad.


Sin duda, el Fondo de Cultura Económica está apostando fuerte por la narrativa gráfica, pues este título también es parte de su colección “Popular novela gráfica”, lo cual permite a nuevos lectores acercarse al noveno arte y a los aficionados al cómic nos brinda la posibilidad de hacernos de obras internacionales que difícilmente llegarían a los estantes mexicanos.


Hot L.A. es un mensaje que busca visibilizar conflictos que no han terminado, que siguen ahí y que nos da miedo encarar, como lo dice uno de los personajes de Altuna: “lo que le sucedió a King sucedió, sucede y sucederá siempre. Solo que esta vez, ésta sola vez, había alguien con una cámara.”