Periodismo Gonzo a la mexicana: midiendo el pulso de las urbes

Por Alejandro Ortega Neri

Foto: El Reborujo Cultural


En un mundo editorial cada vez más complejo, dominado por las grandes trasnacionales que se han ido comiendo paulatinamente a las empresas pequeñas, que existan editoriales independientes es la muestra más palpable de la resistencia, pero que, además, se especialicen en el periodismo poco convencional, el Gonzo, es para considerarlas fuera de serie.


En México podemos presumir de una, se llama Producciones El Salario del Miedo y la debemos al escritor J.M Servín, a quien no se le puede reprochar su compromiso con la crónica, el periodismo y las historias que vomitan las ciudades; más cuando son narradas por plumas emergentes como se demuestra en el libro que nos ocupa, el que reúne lo mejor del Séptimo Gran Premio Nacional de Periodismo Gonzo.


Desde hace ocho años El Salario del Miedo ha convocado a periodistas, cronistas y escritores en general a formar parte de este certamen que, contra todo pronóstico, se ha mantenido firme en su camino, ha editado siete libros y entregado un premio económico al ganador en cada edición. El correspondiente a 2021 fue para Alfredo Núñez Lanz, quien en su crónica “Visita al West End” narra con crudeza y maestría las visitas conyugales que una mujer realiza al interior de uno de los penales más sórdidos en la Ciudad de México, el de Santa Martha Acatitla, infierno por el que merodean hombres que, aún dentro de los muros, le pican las costillas a la muerte.

Foto: Alejandro Ortega Neri


A Núñez Lanz se le unen nueve menciones honoríficas que con su aportación completan el libro coeditado con la amable Universidad Autónoma de Nuevo León, mismo que llegó este año a algunas librerías. Alma Vigil, en “La escéptica vs. La Virgen del Río”, cuenta con mucho humor e ironía -a veces abusando- los “milagros” de la virgen de Guadalupe en Monterrey, una imagen arrastrada y desenterrada por dos fuertes temporales en el río Santa Teresa. Por su parte, Olivia Guarneros, en “Movimiento pendular”, nos lleva a pasear por los rincones oscuros y lascivos de la capital de Puebla para demostrarnos la doble moral de esta ciudad custodiada por ángeles que se hacen de la vista gorda ante las funciones porno y los clubes swingers.


“Yo aborté”, de Samantha Páez, es quizá una de las crónicas más duras de este volumen, pues la autora narra en primera persona su experiencia en este hecho, para lo cual tuvo que trasladarse desde su ciudad de origen a la capital del país a fin de lograr hacerlo por propia decisión; un texto no apto para pro vidas y uno que otro machito. Daniela Jurado, con un reportaje más clásico, da cuenta de los últimos días del Multiforo LUCC, un escenario al sur de la capital del país donde la banda Jane´s Adiction filmó un concierto para una película.


“La calle de los espejos: escenas del infierno en Vancouver” es el único texto que abandona el territorio nacional. Xavier Zavala nos traslada hasta lo más mísero de la ciudad canadiense donde, con lujo de detalle, cuenta el deambular de una gama de zombies carcomidos por la droga, mientras las autoridades aplican políticas de salud para paliar este problema.


Cierran el libro dos crónicas y un reportaje. En la primera de ellas, “Bravo Tango”, Eduardo Prado narra su incursión al cuerpo policial de la Ciudad de México debido a la falta de empleo, justo en el punto más álgido de la pandemia de Covid-19 y la saturación de los hospitales, donde Prado tuvo que encargarse del orden. La segunda, “Causas de fuerza mayor”, escrita por un servidor, da cuenta de mi etapa como profesor de Historia en dos secundarias semi rurales de Zacatecas donde había alumnos intocables por ser familiares de narcos y otros que tenían ya su incipiente vida destruida por la violencia entre cárteles.

Foto: Cortesía Producciones El Salario del Miedo (J.M. Servín, Alfredo Núñez Lanz, Héctor Ríos González y Eduardo Prado)

El reportaje final es “La muerte en los torneos de lazo”, de Héctor Ríos González, que versa sobre el desafío de los jinetes a la muerte y el maltrato animal en unos torneos salvajes celebrados en Yucatán. Dicho reportaje debe poner una bandera roja en lo referente a los derechos de los animales, pues, quizá las corridas de toros, las peleas de gallos y de perros no es lo más salvaje que nuestros ojos han visto.


El libro que conmemora el Séptimo Gran Premio Nacional de Periodismo Gonzo no sólo puede leerse como un mapa de lo que hacen los discípulos del gran Hunter S. Thompson en sus distintas geografías, en las que miden el pulso con plumas que parecen bisturíes, sino también como la radiografía de ese cuerpo que es México, por cuyas venas corren chorros de lascivia, doble moral, creencias descabelladas, desempleo, fracasos de la educación, pero sobre todo violencia, la maldita violencia.


Quien se sumerja en sus páginas amarillas no saldrá ileso, porque si algo busca el Gonzo es que todos los sentidos del lector se impregnen de aquello que jamás pensó experimentar.