Spiderman: un gran personaje conlleva una gran historia

Por Eduardo Jacobo Bernal


Esta semana el mundo se inundó con el hashtag Spiderman, ello debido al tráiler -o avance cinematográfico, para quien no gusta de los anglicismos- de la nueva película del personaje. Dicho avance obtuvo 355.5 millones de visualizaciones en las primeras 24 horas de su exhibición, obteniendo con ello un nuevo récord al respecto. Y es que más allá de lo esperado del filme, de las teorías de los fans acerca de la trama, o de la filtración del avance, lo cierto es que Spiderman es un personaje que ha permeado a muchas generaciones y sus historias se han convertido en parte del imaginario colectivo.


Siendo el personaje insignia de Marvel cómics, el Hombre Araña ha tenido múltiples adaptaciones: en las historietas ha usado el clásico traje rojo y azul diseñado por Steve Ditko, pero también el traje negro que dio origen a Venom; ha sido presentado en una versión futurista de 2099, y en una dimensión alterna en la que es un joven afroamericano. Ha tenido numerosas incursiones en la pantalla chica, desde las caricaturas de los sesenta hasta las más recientes versiones aparecidas en la plataforma de streaming de Disney, pasando por un live-action con unos efectos especiales desafortunados, pero que dio pie a varias temporadas; ello sin contar con la versión japonesa del héroe arácnido.


Y ni que decir de las adaptaciones en la pantalla grande, tema tan de moda entre los fanáticos de los superhéroes, en las que Tobey Maguire, Andrew Garfield y Tom Holland se han enfundado en las mallas azules y rojas del personaje, dividiendo al público acerca de quién ha sido el mejor intérprete de la creación de Stan Lee.


Todo ello nos lleva al cómic en cuestión, Spiderman: historia de vida, el cual, sin pretender ser la última palabra acerca del personaje, sí nos brinda un posible cierre a las aventuras de Peter Parker. El guionista Chip Zdarsky, de la mano de Mark Bagley -dibujante muy querido por los seguidores del trepamuros- toma como premisa la idea de contar la vida del Hombre Araña en “tiempo real”, es decir, inicia contando el origen del personaje ubicado en la década de 1960, fecha en la que editorialmente surgió, pero lo hace envejecer de manera “normal”, presentándonos a un Peter Parker de 16 años que en la década de los 2000 tiene cerca de 60.


Este envejecimiento natural hace que las historias no se estanquen, que los enemigos y amigos mueran o evolucionen, que la premisa de la responsabilidad sea abordada de manera inteligente y compleja, y que veamos, por fin, la vida completa del personaje, su madurez en contextos históricos y políticos cambiantes, su crecimiento como superhéroe, como esposo, padre de familia, profesionista, pero sobre todo, como ser humano.


Este es un cómic del que podría escribir decenas de páginas, pero que se resume a ser una de las mejores historias que podrán leer del personaje, una historia que emociona y conmueve, que dará gusto a viejos lectores y que abrirá el camino a quienes apenas incursionan en este mundo de superhéroes. Una obra completa en todos los sentidos, que nos recuerda la razón de por qué leemos cómics.