Tú tranquilo, es sólo rock and roll: Nido de Serpientes

Por Eduardo Jacobo Bernal


Tres amigos, una banda, un toquín de despedida, ¿qué podría salir mal? Efrén, Paredes y Tanque integran la banda de punk llamada los Macehuallis, la cual está a punto de desintegrarse, pues Efrén probará mejor suerte en la gran ciudad y dejará Tolok, una pequeña ciudad de playa a la que los gringos suelen ir de vacaciones.

Nido de Serpientes nos narra un momento de transición, ese punto de la vida en que debemos pensar en qué haremos cuando seamos grandes, la coyuntura entre la juventud y la adultez. A ello hay que sumarle los riesgos de vivir en México y ser joven, y tenemos una historia entrañable que se quedará con nosotros para siempre.


David Espinosa, el Dee, es un autor completo, dibuja y guioniza esta obra, la cual ganó el Premio Nacional de Novela Gráfica en 2018, logrando ver la luz editorial por primera vez, además estuvo disponible vía digital durante el 2020 para aligerarnos la pandemia; sin embargo, Editorial Planeta apuesta fuerte por la calidad de la narrativa gráfica mexicana y vuelve a poner en los estantes esta magnífica narración.


Con The Clash como soundtrack principal, el Dee nos transporta a Tolok y hace del toquín de despedida de los Macehuallis el núcleo de una serie de eventos que dejan al descubierto la vida cotidiana de México: la política, la escuela, la corrupción, la fiesta, la policía, el punk, el deporte, el amor, la incertidumbre por el futuro…



En una suerte de narración autobiográfica, el Dee nos deja asomarnos a las reflexiones que se dan en el after, al cobijo de unas chelas y un churro, cuando dejamos de lado la rutina y nos cuestionamos acerca de nuestro lugar en el mundo y el sentido que pueden tener las cosas que hacemos. Pero en lugar de “bajonearnos”, Nido de Serpientes es una historia de esperanza y optimismo, que nos permite soñar con las posibilidades del futuro; recordándonos las aventuras a las que la imprudencia de la juventud nos arrojó, y aún más importante, las amistades que se forjaron ante la adversidad, esa amistad inquebrantable de la juventud en la que se compartieron sueños y miedos acerca de lo que vendría…



Sin temor a exagerar, me atrevo a decir que Nido de Serpientes marca una nueva etapa en la narrativa gráfica mexicana, se trata de una historia bien construida con un estilo visual muy propio del autor y que retoma temas de una nueva generación, pero que son tan universales que cualquiera puede identificarse con ellos. Sin duda una obra que merece ser leída y descansar en los libreros de sus casas. Así que si quieren saber qué pasó en el último show de los Macehuallis corran a la librería que lleva nombre de un pacifista hindú o a la tienda de los tecolotitos y compren su ejemplar antes de que se agoten. Y no lo olviden: ¡¡las aguas locas son gratis!!