The Boys: La irreverencia hecha cómic

Por Eduardo Jacobo Bernal

A propósito del reciente estreno de la tercera temporada de The Boys en Prime, es tiempo de recordar las virtudes del cómic en que está basada esta exitosa serie. Y es que todo proviene de la genial y retorcida mente de Garth Ennis, escritor británico que se ha hecho fama por sus historias originales y llenas de humor negro, acidez y mucha, mucha irreverencia.


Autor de títulos como Preacher (que también ha sido adaptada a la pantalla chica, aunque no con tanto éxito), Ennis se caracteriza por jugar con conceptos comunes de la cultura pop y darle un trasfondo mucho más complejo, pero al mismo tiempo, más verosímil. Y es que, aunque hablemos de superhéroes, la premisa de The Boys es brutalmente simple: ¿Qué pasaría en el mundo real si las personas tuvieran súper poderes? La respuesta tiene que ver con la naturaleza humana y con el razonamiento de que el poder corrompe; y el súper poder, súper corrompe.

La historia parte de un mundo en el que los superhéroes no son las figuras unidimensionales de los cómics, son personas con un trabajo (salvar el mundo), pero también necesitan dinero, por lo que son asalariados de una mega corporación que se encarga de publicitar batallas, hacer figuras de acción, promocionar eventos con algún supermercado y, por supuesto, cubrir los escándalos de esta súper farándula. Recientemente hemos visto cómo las redes sociales hicieron del juicio de dos personas famosas todo un espectáculo mediático, cómo la sociedad estaba atenta a los resultados, fijaban postura y compartían memes; ahora imaginemos un mundo en el que esas personas famosas tengan súper poderes, los influencers vuelen sobre nuestras casas y el Instagram esté lleno de la vida cotidiana de Superman o la Mujer Maravilla: así es el mundo de The Boys.

Un gran poder conlleva una gran responsabilidad, dice Spiderman en cada una de sus películas o cómics, pero en el mundo de The Boys, tener poder significa estatus e impunidad, hacer orgías en el espacio, inhalar droga a súper velocidad o matar personas sin consecuencia alguna. Garth Ennis explora este lado sórdido de los superhéroes y parodia a una industria que en años recientes se ha vuelto cada vez más popular y redituable. The Boys se burla de Disney, de La Liga de la Justicia de Snyder, del gobierno, del consumismo, de las cantantes pop, de la religión, de la inclusión y lo políticamente correcto y, por supuesto, de los propios lectores de cómics.

Panini ha publicado en México la serie completa de este maravilloso cómic, el cual en cada viñeta suelta un puñetazo al lector y lo obliga a encarar una realidad que no es bonita ni tiene finales felices, pero que es graciosa porque sabemos que es cierta, pues si tuviéramos poderes, no seríamos como Superman, sino como el maldito Homelander…